1° LA ALIMENTACIÓN DEBE DE SER SANA Y VARIADA:
No existe ningún alimento completo, por lo tanto debemos buscar en la variedad el mayor equilibrio de aporte nutricional en nuestra dieta. Deben evitarse en cualquier caso las comidas rápidas y las dietas monótonas.
2° ES PREFERIBLE REALIZAR COMIDAS MÁS FRECUENTES Y MÁS LIGERAS QUE LAS HABITUALES.
El extendido hábito de 3 comidas diarias debe sustituirse en el deporte de alto rendimiento por la ingesta de 5 comidas más ligeras; esto se consigue a nivel práctico incluyendo dos raciones con un contenido calóridco aproximadamente del 10 % del total diario cada una de ellas a media mañana y a media tarde. Las ingestas de media maana o media tarde deben de hacerse partiendo de la base que no debemos hacer coincidir el momento de entrenamiento intenso con procesos digestivos.
3° ES IMPRESCINDIBLE LIMITAR LA INGESTIÓN DE GRASA.
El aporte calórico a partir de las grasa es necesario ya que estas contienen (las vegetales), nutrientes fundamentales para la salud; sin embargo debemos huir de las dietas excesivamente ricas en grasa y especialmente de las grasas animales, ya que el exceso de este nutriente solamente produciría atletas lentos, poco resistentes y gordos; en definitiva las características opuestas al alto rendimiento. No obstante, con niveles del 10/15% de calorías procedentes de las grasas, se hace necesario ingerir suplementos vitamínicos ricos en vitamina A, E y en general todas la vitaminas liposolubles.
4° HAY QUE INCORPORAR UN MÍNIMO DE FIBRAS A LA DIETA COTIDIANA.
Esto mantendrá la salud del aparato digestivo del deportista, evitando la aparición de molestos procesos de estreñimiento habituales en las dietas pre competitivas.
5° LOS CARBOHIDRATOS DEBEN DE SER FUNDAMENTALMENTE CARBOHIDRATOS DE TIPO COMPLEJO
pues hay que limitar la ingesta de azúcares elementales (debemos mantener una proporción de 4 a 1 de carbohidratos complejos respecto a azúcares elementales).
6° DEBE LIMITARSE LA INGESTA DE SAL.
El exceso de sodio en la dieta producirá retenciones indeseadas de agua y alteraciones de peso corporal que mermarán el rendimiento.
7° EL CONSUMO DE PROTEÍNAS DEBERÁ MANTENERSE EN CANTIDADES COMPRENDIDAS ENTRE UN 1.5 A 2.5 GR POR KILOGRAMO DE PESO CORPORAL
(esto dará un porcentaje de participación de las proteínas en total de las calorías diarias coincidente con el indicado).
8° EL AGUA ES UN NUTRIENTE FUNDAMENTAL.
Un atleta deshidratado es un atleta que está renunciando de antemano a sus posibilidades de triunfo. La sed es una señal tardía de deshidratación; en todo momento tanto en el entrenamiento como en la competición, el atleta debe mantenerse adecuadamente hidratado; para ello debe utilizar agua con carácter adecuado. En las circunstancias actuales donde muchas veces el agua de conducción de red presenta cantidades excesivas de cloro y otras sustancias, el consumo de agua mineral de calidad no es ningún lujo, es algo básico en la nutrición deportiva.