WUSHU

ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

 

Actualmente el rendimiento deportivo del Wushu no se basa estrictamente en ejercicios pertinentes al mundo de esta especialidad, sino que ha comenzado a interactuar con el entrenamiento de otras disciplinas, lo cual le otorga un valor agregado y mayor garantía en los resultados.

Esta interacción interdisciplinaria comprende áreas tales como la psicología, fisiología, la teoría, la nutrición, la semántica, etc.

El funcionamiento de alguna o de todas estas partes va a depender de la investigación que se realice y del modelo que se desarrolle para generar un buen sistema de entrenamiento. Cada disciplina posee uno o varios modelos de trabajo, lo cual exige investigar para  reconocer cuál es el adecuado o cual es el que posee la flexibilidad necesaria para adaptarse a los modelos de las otras disciplinas y así lograr optimizar el rendimiento deportivo.

 

El Wushu tiene, sin dudas, una demanda técnica que requiere de un marco teórico en el cuál se incluyan las disciplinas antes mencionadas. A partir de los conocimientos teóricos un equipo técnico debería considerar el desarrollo de un modelo lineal y progresivo que se retroalimente de la teoría y de la práctica.

 Se debería relevar información pertinente, válida y precisa, para luego analizar la misma, y llegar a detectar puntos débiles a mejorar o corregir. Información pertinente tal como los lugares de esparcimiento deportivo, la idiosincrasia, edades, problemas físicos más frecuentes, etc.

De esta manera se podría desarrollar un sistema de entrenamiento global con sub-sistemas de acuerdo a la especificidad de cada caso.

 

Actualmente la competencia de alto rendimiento lleva a los atletas a buscar un nivel superior minuto a minuto, lo cual conlleva a cargas físicas y psicológicas en muchos casos inadecuadas.

Esto obliga a los técnicos deportivos que se mantengan actualizados, conozcan y adapten los entrenamientos a los atletas de acuerdo a sus características.

Debemos tener en cuenta que no todos los sistemas van a dar los mismos resultados en los distintos atletas, por lo tanto el técnico debe saber qué carga física, qué tiempo de descanso debe tener un atleta entre ejercicios y cuál es el sistema adecuado para el mismo. Sólo de esta manera se podrá saber las posibles consecuencias y si el equipo de trabajo se encuentra cerca o lejos del objetivo planteado.

 

El Wushu de Competición no debe alejarse de su realidad, “es un deporte” con bases en las artes marciales chinas, por lo tanto los técnicos deben consolidar una preparación física específica, como ya lo hicieron antiguamente otras modalidades deportivas. Este deporte tiene la característica de ser individual y en equipo, por lo tanto es importante conocer las distintas alternativas de entrenamiento.

 

 

Podemos armar un esquema de entrenamiento con 4 pilares:

 

FISICO

TECNICO

TACTICO

MENTAL

Resistencia

Ejercicios básicos (jibengong), lectura de reglamentos

Planificación de entrenamientos

Trabajo de Motivación

Velocidad

Técnicas con manos vacías y con armas.

Preparación y organización de elementos y artículos de consulta.

Rendimiento psíquico

Fuerza

Ejercicios para reconocer las dimensiones del área de competencia

Objetivos

Reproducción de imágenes, videos e intercambio de ideas pro-activas.

Flexibilidad

 

Análisis

 

Coordinación

(Dirección motriz, combinación motora, agilidad, habilidad).

 

 

 

 

Tanto el técnico como el atleta de Wushu deben tener claro que un entrenamiento adecuado trae aparejado un futuro promisorio, ya que todo tipo de interacción deportiva con otra especialidad tiene su contribución específica.

 

 Artículo:

Mauro López Bravo.  Entrenador de Wushu